Como pie de limón

Creados con un propósito desde antes de la fundación del mundo, viviendo un común rito de vida, entre seres queridos y amigos, entre extraños y conocidos; y año tras año, situación tras situación, marcando nuestras vidas, y así pasa el tiempo, viviendo y olvidando, pequeños y grandes detalles, que dejan nuestra mente como pañuelo arrugado, que cuando nos vemos a la luz de otras personas pensamos que no valemos tanto, sin saber que ellos piensan lo mismo de ellos.

Así andamos por la vida, siendo uno en el exterior, y otro en el interior, reflejando alegría, y satisfacción, pero interiormente derrotados. Claro que es mas fácil olvidar los sucesos, o mejor expresado, dejar pasar por alto sucesos, a ir y solucionarlos; por mas que cueste, vale el precio; porque si después de muchos años y no haberlo solucionado, se hace mas grande y mas profundo el hueco armado por cada situación y cada persona involucrada en nuestras vidas, que de una u otra  manera el convivir con ellos trae momentos intensos, que abarcan recuerdos inolvidables a pesar del pasar de los años.

Al correr el  tiempo, el daño se vuelve tal que ya se refleja, y no hay como ocultarlo, que lo que tratábamos de esconder, ya no puede ser, pues se ha vuelto algo publico y comentado, algo común, y tus viejas heridas rehacen heridas, y comenzamos a ser un campo minado de hoyuelos destruidos por la insensibilidad de la vida, que evadimos a través de nuestra mente para no ver el peso derrumbarte con el que vivimos, y nos mantenemos cauterizando nuestras emociones a nuestra conveniencia de no al recuerdo y si al olvido, cambiando la secuencia de ideas para no concluir en la realidad en que vive nuestras mentes.

Y Sí, fuimos creados con un propósito, con un preconcepto planeado por Dios, de bendecir a otros, y a través de esta encomienda ser bendecidos nosotros; pero siempre hay un pero, en este caso, lo que hace unas líneas atrás estaba comentando. Nuestra interna destrucción, la cual tratamos de ignorar; que es un peso imposible de ver a simple vista, incluso con lupa, pero es algo con lo que convivimos a diario, una carga grande y pesada.uo

A veces guardamos tanto en nuestras espaldas, y solo tal ves por  haber pasado abandono, maltrato, descuido, violencia, discriminación, rechazo, desilusión, o inferioridad; a lo mejor  todo esto departe de las personas que amas, o que un día amaste. Guardamos tanto, que sobrecarga nuestra espalda; y muchas veces sentimos que no podemos mas, y a pesar de que no hacemos lo malo, e incluso tratamos de dar lo mejor de nosotros mismos; esta carga nos impide dar el todo de nosotros, por que cuando ya vamos a dar de nuestra parte, ya estamos fatigados y cansados, y cuando vemos atrás, vemos que ya no hay lugar para mas, siquiera para los planes perfectos de Dios para nosotros, que son de bendición para otros y para nosotros mismos.

Pero mantengamos la calma; tenemos una solución para esta sobrecarga, y es ir ante Dios, porque él dice, venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os hare descansar, porque ligera y fácil de llevar es mi carga. Dios nos anima a que depositemos en el nuestras cargas para que allá espacio para la suya que es fácil, y ligera; se convierte en una delicia, dulce como el pie de limón. 

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